25 de Mayo ¡Viva la Patria!

Es una visita obligada en el circuito histórico cultural de la capital argentina. Ingresamos al Cabildo de Buenos Aires, el corazón de la Revolución, el Museo que ocupa el edificio del siglo XVIII donde funcionaba justamente como Cabildo de la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires. Sus balcones siguen siendo testigos de todo, hoy de una ciudad que lo rodea casi arrinconándolo a pesar de su sitio central. Su origen fue ser la sede de la administración de la época colonial, donde se administraba la justicia, la policía, el abastecimiento, la organización de las ciudades y lo rural circundante.
Desde 1580 ocupa ese mismo espacio histórico aunque su valor y heroísmo simbólico consiste en haber mutado hasta convertirse en el corazón de la Revolución de Mayo.
La construcción data de principios de siglo XVII, para 1608 sus paredes eran de adobe y techo de paja, con un salón para reuniones y otro destinado a una cárcel hasta que surgieron los balcones, una torre de madera y barro. Esa estructura tan endeble fue demolida y el arquitecto italiano Andrés Blanqui hizo el proyecto de un nuevo cabildo, listo en 1748 con una torre que en 1773 se convirtió en la más alta de la por entonces ciudad capital del Virreinato del Rio de la Plata.

En 1894 se le suprimieron tres arcos del ala norte, para que la Avenida de Mayo se abriera paso. En el siglo XX le suprimieron los tres arcos del ala sur. Lo fueron mutilando pero supo resistir con nobleza revolucionaria. Desde 1940 se rescató parte de lo original que le quedaba y es Museo Histórico Nacional.
Es el guardián de documentos, pinturas y objetos que hicieron a su funcionamiento histórico: el Estandarte Real, el Arca de Caudales donde se guardaban las monedas de la recaudación de impuestos, el Reglamento de Milicias, el título de abogado de Mariano Moreno ( ideólogo fundamental y autor de La Gaceta de Buenos Aires, el periódico que debía leerse obligatoriamente después de cada misa ), la imprenta móvil que Manuel Belgrano llevó en una de sus campañas…entre tantos otros tesoros que conformaron la argentinidad.

El corazón del Cabildo late en la gran Sala Capitular donde surgió la primera Junta de Gobierno Patrio. El hito que marcó el inicio del proceso de independencia frente a la Corona Española.
Recorremos las nueve salas de exposición, tanto en planta baja modernizada con museografía interactiva, indumentaria y recreación de los antiguos calabozos. En la planta alta se destacan objetos originales del los siglos XVII al XX y mobiliarios de época, dedicadas a la historia colonial y al suceso revolucionario de Mayo de 1810. Su balcón se impone sobre el pasar de la vida citadina, mirando de frente, casi desafiante o marcando memoria a la Casa Rosada. En el patio interno se destaca un aljibe, coronado por un estilo barroco americano.

Aquí adentro el ritmo de Buenos Aires se desacelera e invita a valorar la valentía y determinación, el contexto que precipitó el final colonial y la proyección hacia un territorio que pujaba por romper cadenas de imperios e invasión. Las fotos no alcanzan a dimensionar la idea de aquellos hombres que tomaron esas sillas, se aferraron a aquel primigenio, verdadero proyecto de una Libertad igualitaria para el Bien Común. Un grito sagrado se estaba gestando, buscaba sonar en eco eterno hasta lograr una independencia total. El pueblo se preguntaba qué estaba sucediendo entre estas paredes tan fortalecidas. Estaba naciendo la Patria, latiendo con todo el corazón.
1810-2026 ¡Viva, viva La Patria!






