La Casa Natal de Dominguito es colonial y sencilla. Está ubicada en la ciudad de San Juan, capital de una provincia argentina pegada a la imponente Cordillera de los Andes. La vivienda fue levantada con el esfuerzo enorme de una mujer también sencilla, Doña Paula Albarracín de Sarmiento, la madre del político, escritor, docente, periodista, militar y estadista argentino.

Llegamos a San Juan, en una tarde muy calurosa pero no por esto sin ánimo de visitar la Casa Natal Museo Biblioteca de Domingo Faustino Sarmiento. Nacido aquí mismo en 1811. Multifácetico en esencia: político, escritor, docente, periodista, militar, estadista argentino, gobernador de San Juan, presidente de la Nación Argentina, senador nacional y ministro del interior.


Estamos en la Casa Natal del autor de Facundo. Civilización y Barbarie, el ensayo del Romanticismo publicado por Sarmiento en 1845 durante su segundo exilio en Chile y que logró una inmediata repercusión en la opinión pública. Siendo uno de los exponentes principales de la literatura hispanoamericana instaló con su obra la antinomia entre los paradigmas de la civilización y la barbarie, siendo la primera ligada a los pensamientos de Europa y Norteamérica y las políticas de los «unitarios» y la segunda identificada con América Latina, Asia, Oriente Medio, el campo y los defensores de los «federales». LA GRIETA. La diferencia opositora, política y social histórica de la nación que tuvo origen durante las guerras civiles argentinas en las décadas 20 y 30 del Siglo XIX, post Independencia de España.
En el ingreso, la gran higuera sirve de alivio para las normales altas temperaturas de esta región del país. El solar es la primera sala donde los visitantes pueden sentir un aire fresco y reconfortante. Será por eso que la abnegada Paula instaló allí su rústico telar, en el que trabajaba incansablemente, mientras vigilaba a los peones y albañiles que construían la vivienda y a quienes pagaba, cada semana con el dinero obtenido por sus hilados.


Los materiales de construcción son los típicos de la época en esta zona: muros de tapia y adobes, techos de caña apoyados sobre rollizos de álamos cubiertos de barro y paja sus pisos de tierra apisonada. Con el transcurso del tiempo la casa, como es natural, sufrió modificaciones atento a las necesidades familiares. En 1862 Sarmiento fue Gobernador de la Provincia de San Juan utilizando su hogar como gobernación adquiriendo el tamaño y la forma con que se conserva en la actualidad.
En 1944 la provincia de San Juan fue azotada por un fuerte terremoto que destruyó casi la totalidad de las viviendas. Esta casa histórica conserva sus paredes originales, las que fueron consolidadas ( sector sur de la vivienda ). El ala norte de la casa sufrió la mayor destrucción y fue necesario reconstruirla de acuerdo al diseño original que había graficado Faustino.
La guía nos va ampliando datos: «Se promueve la investigación y la difusión de la vida y obra de Domingo F. Sarmiento en su contexto histórico-social y la vigencia de su pensamiento en la sociedad actual. A través de experiencias interactivas y proyectos educativos, se desarrollan aprendizajes significativos intentando que se vivencie la historia, a fin entender mejor el patrimonio cultural».
A la Casa Natal se accede por una recreación de calle adoquinada, donde se luce una antigua puerta de algarrobo y un zaguán en arco que desemboca en el primer patio de la casa y la higuera centenaria. Al ingresar por el hall central de la casa, se encuentra el árbol debajo del cual Doña Paula realizaba sus tejidos a telar y donde Sarmiento leía sus primeros libros. Ambos considerados símbolos del trabajo sacrificado y el deseo de superación.


El recorrido atraviesa varias salas desde el Patio de la Higuera Histórica
( Fotos de salas interior: Museo Casa Natal )





Toda la casa está construida con tirantes de álamo, caña y una mezcla de barro y paja en la parte superior. Los pisos antiguamente eran de tierra apisonada y el piso que tiene es de los adobes pertenecientes a la antigua Iglesia Catedral de San Juan, la cual se cae en el terremoto que azotó a la provincia en el año 1944. Para valorizar este material, fue donado a la casa y es el piso que actualmente se encuentra en todo el sector familiar del Museo.
Muchos objetos recrea la vida de esta familia insigne de San Juan: una petaca, un costurero de pie y un brasero con apliques de bronce, un cuadro con las imágenes de la familia Sarmiento-Albarracín, un gorrito para dormir y un almohadón que fueron realizados por Bienvenida Sarmiento ( hermana del prócer ) y la vajilla que utiliza Domingo siendo presidente. En el otro, podemos encontrar una de las primeras ediciones del libro Recuerdos de Provincia del año 1850, un tintero que Sarmiento utiliza siendo Gobernador de San Juan y una partida de nacimiento que certifica que nació un 15 de febrero. Hay una sala con mobiliario utilizado desde 1868 cuando Sarmiento ejerció el mandato como Presidente de la República Argentina tales como una cama, una silla, un ropero y una cómoda con su juego de palangana. También, en los costados se encuentran obras pictóricas realizadas al óleo por Procesa Sarmiento, la hermana menor, y un collage que data del año 1894, siendo el mismo, el de mayor antigüedad de la Argentina.En la cocina nos encontramos con una recreación del antiguo fogón que se cae con el terremoto del año 1944 con ollas de hierro fundido y leña, utensilios de uso cotidiano como un mate, ollita, jarrito y un cucharon que pertenecieron a Doña Paula al igual que una paila de cobre para elaborar dulces. También pasamos por la huerta, que es mantenida por el Programa Pro-Huerta San Juan y un Patio de Homenaje con árboles frutales y animales para sustento familiar, las rutinas de la gente del interior de un país despoblado, enorme para transitar y construir, especialmente en torno a temas educativos, por los cuales Sarmiento se ha ganado los honores por una labor de progreso plasmada en mas de 500 placas pegadas sobre el amuradas alrededor del busto de Domingo faustino realizado por el escultor argentino Agustín Riganelli.
En la Sala 5 – Sala Biblioteca. ¡Aquí me quedaría por unas cuantas horas! Hay una espectacular biblioteca pública, con ese aroma a libro de papel, creando ambiente de nostalgia y letras amarillas con más de 5000 ejemplares junto a sus obras completas. Este espacio es donde se encontraba la biblioteca privada de la familia, pero contextualizando la situación en el tiempo, es bueno recordar que en el año 1800 los libros eran un material escaso en la Argentina. Por esta situación, Sarmiento fue un acérrimo propulsor de la ley de “Bibliotecas Populares”.
Sala 5. Biblioteca

Sala 6. Gobernación

En esta sala, se puede visualizar mobiliario que perteneció a Sarmiento cuando fue Gobernador de la provincia de San Juan en el año 1862. Los mismos son un escritorio hecho en madera de cedro con su silla, un sillón y dos bibliotecas enchapadas en madera de nogal.
Sala 7. Sala Legado

Finalmente en esta localización se produce el cierre de la visita guiada, encontrando en esta sala imágenes de Sarmiento de su último viaje a Chile en el año 1884, carteleróa afín a su legado y a las tareas a las cuales se encontraba abocado los últimos años de su vida.
En su presidencia, Sarmiento se concentró en el progreso, los ferrocarriles, el telégrafo, la inmigración, la educación, la ciencia y la cultura. Sus ideas se basaron en la civilización europea.
Su frase favorita fue «educar al soberano». Por ella homenajeado.
El polémico Sarmiento
Conn la revisión histórica -Sarmiento despertó profundas polémicas: tenía una postura muy clara a favor del exterminio de los aborígenes -que contraatacaban permanentemente a las poblaciones de la frontera a través de los malones y de los gauchos, a los que veía como un obstáculo insalvable para el avance de la civilización, del poblamiento y la pacificación de Argentina:
«Por los salvajes de América siento -supo escribir- una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen».
Sin lugar a dudas, esta faceta termina oscureciendo el brillo de alguien que, en contexto histórico, supo dar empuje y desarrollo a una patria en formación pero forjando una grieta difícil de erradicar.

















